Señora ‘Pristina’ Fernández de Kirchner, quédese con las retenciones, devuélvanos la República. En la República…no hay retenciones.
Señora ‘Pristina’ Fernández de Kirchner, quédese con las retenciones, devuélvanos la República. En la República…no hay retenciones.
A muchas locuras breves llamáis amor. Y vuestro matrimonio pone fin a muchas locuras cortas para hacer de ellas una tontería larga.
Yo he sospechado alguna vez que cualquier vida humana, por intrincada y populosa que sea, consta en realidad de un momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es.
Estar enamorado es vernos como alguien nos ve, es estar enamorado de la imagen falsa y exaltada que alguien se ha formado de nosotros. En el amor, somos incapaces de honor; el acto de coraje no es más que un papel que representamos ante un auditorio de dos personas.